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Columnas Deportes

Consultorio Deportivo

INICIACIÓN DEPORTIVA

Jorge Galván Zermeño
TORREÓN, COAH., lunes 13 de enero 2020, actualizada 10:00 am


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Estimados amigos, la práctica de una actividad física, es una recomendación ampliamente difundida en el ámbito médico, sin embargo la indicación queda en una intención por lo general al no proporcionarse una adecuada información para el paciente o aspirante a iniciar una actividad deportiva.

En el adecuado inicio para una actividad física debemos tomar en cuenta que esta depende de cinco propiedades motoras fundamentales: la resistencia, fuerza, movilidad, rapidez y coordinación. Por ello, para el deporte en general y en especial para la rehabilitación, son de particular importancia tres facultades o capacidades: resistencia, fuerza y movilidad.

La resistencia, sobre todo la aeróbica (capacidad de sostener un esfuerzo por un tiempo prolongado), es la base para sostener un entrenamiento deportivo regular. Con la elevación o mejoramiento de la capacidad de resistencia, aumenta en el cuerpo no solamente la facultad para soportar cargas o esfuerzos mayores y más largos, sino que además se adquiere la posibilidad de recuperarse mucho más rápidamente, como consecuencia de una optimización de la oxigenación, con la consecuente facilitación de la eliminación de sustancias de desecho y una mejor restitución de los depósitos de energía (glucógeno).

Es necesaria la intervención médica orientada a la detección de problemas de salud que puedan limitar la actividad, o bien que sean de un riesgo potencial para la salud, son motivo absoluto de revisión médica los siguientes antecedentes: nunca haber realizado actividad física en forma regular, o bien, reiniciar la actividad después de un periodo prolongado de inactividad, tener una edad mayor a los cuarenta años, y el conocimiento de padecer algún tipo de enfermedad cardiovascular, o los siguientes síntomas, fatiga, sensación de presión u opresión en el pecho.

Es muy importante no forzar un entrenamiento posterior a un tratamiento médico o a una lesión, si la actividad tiene la finalidad de preparación para una competencia debemos tener en claro que metas pretendo conseguir y así mismo cuales son mis posibilidades y el tiempo que tengo para lograrlo, ya que en ocasiones los resultados inmediatos son poco halagadores y pueden llegar a causarnos cierto grado de decepción que nos aleje del deporte o actividad de preferencia. ¡Hasta la próxima!

-Jorge Galván Zermeño [email protected]
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